jueves, 10 de abril de 2014

¿PUEDE AFECTAR A NUESTRA SALUD VER LOS PARTIDOS DE FÚTBOL?

Conforme se va acercando el fin de semana vamos escuchando comentarios entre los amigos, de nuestro padre, en los bares, en la calles,… sobre los partidos de fútbol que se van a jugar el siguiente fin de semana y es que parece que el inicio de la semana para muchas personas sirve para ir mentalizándose y preparándose hasta la hora en la que llega el deseado partido, ya sea un derbi, un clásico o un partido de nuestra selección, o en otros casos para recuperarnos de la derrota del partido anterior.

Para muchas de estas personas el fútbol es su vida, aunque no ganen dinero, ya que no son ellos los que juegan, sin embargo, llega a influir en sus estados de ánimo en función del resultado de un partido. Es indudable que el fútbol mueve masas de población e influye en la vida de muchas personas, y es que es difícil pasar un día sin escuchar o ver algo sobre fútbol, ya que incluso en las noticias cuando llegan a la sección de deportes prácticamente hablan sólo de fútbol. Esta sección debería llamarse fútbol y otros deportes, pero bueno… Dicho esto, se nos plantea el siguiente interrogante.

¿Puede el fútbol llegar a afectar a nuestra salud?

Para dar respuesta a este interrogante vamos a ver un artículo de la revista “The new england journal of medicine” que fue publicado en español en la revista “intramed” con el título "morir de fútbol".

Este estudio tuvo lugar durante el mundial de fútbol de Alemania desde el 9 de junio hasta el 9 de julio, en el 2006, el cual fue organizado por la (FIFA) Fédération Internationale de Football Association y permitió evaluar la relación entre el estrés emocional producido por el evento deportivo y la tasa de episodios cardiovasculares.



 Durante el mundial de Alemania muchísimas personas viajaron al país para animar a sus selecciones, muchos con entradas para ver los partidos y otros los veían en las pantallas que ponían a las afueras de los estadios donde se jugaban.

Los datos se obtuvieron de 15 servicios de emergencia de la zona de Bavaria y de Munich junto con servicios de rescate y vehículos con equipamiento para emergencias cardiovasculares. 




Se incorporaron aquellos pacientes tratados en servicios de emergencia con uno de los siguientes diagnósticos:

·         Dolor precordial prolongado por infarto agudo de miocardio (IAM) con supradesnivel ST.
·         IAM sin supradesnivel ST.
·         Angina inestable.
·         Arritmia cardíaca sintomática.
·         Paro cardíaco que obligó a maniobras de recuperación cardiopulmonar.
·         Descarga terapéutica de un cardiodesfibrilador implantado.

Se incluyeron en el estudio 4279 pacientes con episodios cardiovasculares agudos. Seis de los 7 partidos en los cuales participó Alemania se asociaron con un aumento en el número de emergencias cardíacas. En un partido del 9 de junio en el cual Alemania venció a Costa Rica se produjo un aumento del número de episodios cardiovasculares en relación con el promedio del período de días control fuera del campeonato. Este fenómeno fue más marcado aún cuando Alemania derrotó a Polonia en un partido dramático con el gol de triunfo logrado en el último minuto. 

Los siguientes partidos que fueron decisivos para Alemania en que le ganó a Suecia y en el cual le ganó por penales a Argentina, se asociaron con un gran aumento de episodios cardiovasculares. El día de la semifinal en el cual Alemania perdió contra Italia, el número de episodios cardiovasculares fue similar a los que ocurrieron el día del partido contra Argentina. Las diferencias fueron altamente significativas respecto de los días controles (Figura 1).

Figura 1. Distribución en porcentaje de los episodios cardiovasculares en las 2490 personas según el sexo, los días que jugó Alemania, los que no jugó y los días controles fuera de campeonato.

Los días en que Alemania no jugó, si bien la tasa de episodios cardiovasculares fue superior a la de los días controles, no alcanzó una diferencia significativa.
Durante el período del campeonato mundial, la proporción de pacientes hombres fue muy superior a la de mujeres.

Los picos de episodios cardiovasculares se dieron durante las horas previas al partido, durante las dos horas del partido y la incidencia permaneció alta durante varias horas después del final del partido.

Los autores mostraron un aumento significativo de la tasa de episodios cardiovasculares asociada con los días en que el equipo de fútbol alemán participó en el campeonato mundial de 2006 en una población definida de Alemania. En contraste, el promedio diario de episodios cardiovasculares ocurridos durante los días en que Alemania no jugó fue bastante similar al de los días controles.

Varios estudios señalan que los mecanismos disparadores se dan con más frecuencia en los pacientes con enfermedad coronaria establecida que en los pacientes sanos, hallazgo que fue confirmado en este trabajo.

La mayoría de las emergencias cardiovasculares ocurrieron en hombres y los autores especulan con que se debería a diferencias fisiopatológicas sexo específicas, como una menor vulnerabilidad a los mecanismos disparadores y/o al menor interés que tendrían las mujeres por este deporte.

Según los autores, los procedimientos que en estas circunstancias podrían ser útiles para prevenir y reducir la tasa de episodios cardiovasculares serían:
·         Aumentar la dosis de agentes beta bloqueantes.
·         Administrar o aumentar la dosis de agentes antiinflamatorios como las estatinas y la aspirina.
·         Bloqueo de los receptores mediadores de estrés.
·         Comportamientos que puedan neutralizar el estrés.




Por lo tanto, como se dice normalmente la salud es lo primero, así que debemos no tomarnos tan en serio el fútbol sobre todo si hemos tenido algún episodio cardiovascular, ya que el siguiente mundial está muy cerquita, concretamente la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 será la XX edición de la Copa Mundial de Fútbol y esta versión del torneo se realizará en Brasil entre el 12 de junio y el 13 de julio de 2014. 

viernes, 4 de abril de 2014

¿PODRÍAN TENER LOS MARATONIANOS MAYOR RIESGO DE PADECER ENFERMEDADES CARDÍACAS QUE LAS PERSONAS SEDENTARIAS?

Cuando los maratones empezaron a hacerse populares, algunos médicos lo identificaron como un tratamiento casi milagroso para la cura de enfermedades cardíacas. Algunos incluso sugirieron que cualquiera que pudiera terminar un maratón era probablemente inmune a las enfermedades cardíacas.

El primer maratón de la ciudad de Nueva York se realizó en 1970, tuvo 127 participantes, la inscripción costaba 1 dólar y el recorrido se realizaba por las calles externas de Central Park. Actualmente este maratón convoca a más de 44.000 personas que recorren las calles de la metrópoli estadounidense.


Hasta ese momento todavía no se habían reportado casos de muertes causadas por arteriosclerosis coronaria en corredores de maratón. Por desgracia, la ciencia no siempre es tan sencilla. Rápidamente esta idea fue rápidamente desmentida por datos que mostraban que la arterosclerosis y los daños en el corazón podían provocar la muerte en sujetos sanos.

A partir de este momento una nueva hipótesis basada en el hecho de que el exceso de ejercicio podía dañar al corazón y los vasos sanguíneos fue tomando cuerpo y numerosos médicos e investigadores pasaron a formar parte de una corriente de opinión crítica con la práctica “excesiva” de ejercicio.

Un reciente estudio titulado “Marathons in the long run not heart healthy” publicado en la revista de la asociación de medicina del estado de Missouri (The Journal of the Missouri State Medical Association) parece alimentar esta hipótesis y como otros estudios publicados anteriormente en la misma línea, resulta paradójico.

Lógicamente y ante este tipo de estudios que cuestionan corrientes de opiniones mayoritarias se alzan muchas voces que cuestionan la validez de los mismos, lo que indica que aún queda mucho por investigar.

Planteémonos la siguiente pregunta:

¿Quién tendría un mayor grado de obstrucción en las arterias coronarias?

A) un grupo de hombres sedentarios y con sobrepeso.
B) un grupo de hombres con una edad avanzada, mucho más delgados, y que llevan corriendo al menos un maratón anual durante los últimos 25 años.

Parece obvio pensar que la inmensa mayoría escogería la respuesta A. Pues bien, esta respuesta sería errónea, al menos esa es la conclusión a la que llegan los autores de esta investigación donde se ha estudiado a 50 hombres (promedio 59 años de edad) que han corrido al menos un maratón al año durante 25 años frente a un grupo control sedentario (promedio 55 años).




Los maratonianos mostraban significativamente un menor peso, índice de masa corporal, hipertensión, lípidos, diabetes, y frecuencia cardíaca en reposo. De hecho, ninguno de los 50 corredores de maratón tenía diabetes mientras que un 17% de los hombres sedentarios eran diabéticos. Los corredores de maratón también presentaban niveles significativamente más altos de colesterol HDL (colesterol "bueno").

Sorprendentemente los corredores de maratón masculinos mostraron un aumento del volumen de la placa aterosclerótica, volumen de la placa calcificada, y volumen de la placa no calcificada.


Un aumento de la placa no calcificada puede resultar particularmente problemático, ya que este es el tipo de depósito de colesterol más blando que puede llegar a ser desalojado de la pared de la arteria y causar un ataque al corazón o un derrame cerebral.

Los investigadores han utilizado escáneres de calcio coronario para medir el grado de placa aterosclerótica de los sujetos. Estudios previos han demostrado que los valores de calcio altos, están relacionados con mayores tasas de mortalidad futuras, incluso entre aquellos que no tienen síntomas de enfermedades cardíacas.

Según Robert Schwartz, principal autor de este estudio no se ha tratado de encontrar las tasas de mortalidad o longevidad, sino realizar una valoración de la salud del corazón, es decir, cuantificar la placa de calcio, ya que según Schwartz en la población general, el calcio coronario es inequívocamente el mejor predictor de eventos cardiacos, pero…

 ¿realmente ocurre lo mismo con los corredores de maratón?

"Nadie lo sabe. Simplemente los datos son todavía insuficientes. Se necesitan más estudios y seguimientos para obtener una respuesta" 

Asimismo, adjunto a continuación un párrafo de una noticia del 2012 publicada en la opinión de pergamino (Buenos Aires, Argentina):

“…Pero no siempre todos disfrutan en un maratón por ejemplo Claire Squire, una mujer de 30 años, murió el domingo siguiente, tras desplomarse en los metros finales del maratón de Londres poco antes de finalizar los 42 kilómetros de la prueba. Con ella son 10 los muertos en esta carrera desde 1981. Pese a ser atendida por los médicos, la corredora no pudo ser reanimada y falleció por la tarde. Esto no sólo les ocurre a los inexpertos o mal preparados, Ryan Shay, de 28 años, fue el primer maratonista de élite mundial que murió de un ataque cardíaco mientras corría el año pasado, al día siguiente falleció Matthew Hardy, de 50 años, luego de finalizar el maratón de New York en 4h. 48m. siendo esa su 38 maratón de 42 kilómetros. Un mes antes en el de Chicago había muerto Chad Schieber de 35 años. Quedando claro que no hace diferencia la edad, el sexo, la preparación o la experiencia. Es decir que aproximadamente 10 corredores han muerto el año pasado durante o inmediatamente después de correr un maratón. Mayoritariamente, de ataques al corazón o ACV, aunque algunos fueron por golpe de calor o hiponatremia. Sin ir lejos, en nuestro medio a través de los años llevamos desgraciadamente varios casos en condiciones similares".


y la noticia más reciente de la que todos hemos oído… Cameron Gallagher, de 16 años. Según informa el diario NY Daily News, la joven se desplomó pocos metros después de cruzar la meta de la media maratón de Virginia Beach. Cameron había entrenado durante 9 meses con una amiga para completar la carrera de aproximadamente 21 kilómetros.



Cameron completó la carrera en 2 horas y 19 minutos y, cuando cruzó la meta, su familia salió a abrazarla orgullosos por el reto conseguido y sin saber las trágicas consecuencias, ya que inmediatamente fue trasladada a un centro hospitalario pero los médicos no pudieron hacer nada por su vida.


Una vez que somos conscientes de estas noticias, si correr es tan beneficioso para la salud, ¿por qué todos los años alguien muere corriendo un maratón?

03-2014
Biolaster - The Journal of the Missouri State Medical Association - La opinión del pergamino


miércoles, 2 de abril de 2014

¿ES DIFÍCIL LLEGAR A LOS 100 AÑOS DE EDAD? VEAMOS ALGUNAS CLAVES PARA LOGRARLO

Dos estudios profundizan en el papel que tiene el estilo de vida sobre la esperanza de vida y muestran que llegar a centenario es alcanzable con una vida sana.

Llegar a los 100 años de edad no parece demasiado difícil, a tenor de las conclusiones de un estudio publicado en "Archives of Internal Medicine", siempre y cuando se siga al pie de la letra una serie de recomendaciones sobre vida sana. 


Los autores, del Brigham & Women's Hospital de Boston, concluyen que un estilo de vida saludable desde el comienzo de la tercera edad, que incluya evitar el sobrepeso, practicar ejercicio y no fumar, se asocia a mayores probabilidades de que los hombres vivan más de 90 años con una buena función física.



Otro artículo publicado en el mismo número muestra que, si bien algunas personas sobreviven más de 100 años evitando las enfermedades crónicas, otras personas centenarias están afectadas por estas patologías y siguen viviendo unos cuantos años más sin llegar a ser discapacitadas.

Los investigadores comentan que, según revelan los resultados realizados con parejas de mellizos, un 25% de la variabilidad en la longevidad humana puede atribuirse a la genética, pero el restante 75% depende de factores modificables.

Los autores de Boston investigaron a un grupo de 2.357 varones participantes en el Physician's Health Study. Cuando comenzó este estudio, entre 1981 y 1984, los participantes tenían una media de edad de 72 años, y proporcionaron información sobre parámetros como la estatura, peso, presión arterial, niveles de colesterol, actividad física, etc. Siguieron siendo examinados cada año hasta 2006, y en cada visita rellenaban un cuestionario sobre cambios en sus hábitos de vida, su salud y su capacidad para desenvolverse en tareas cotidianas.

Un total de 970 participantes vivieron 90 años o más. Según los resultados, varios factores biológicos y conductuales modificables se asociaron con esa excepcional longevidad. Los autores comentan que el consumo de tabaco, la diabetes, la obesidad y la hipertensión redujeron significativamente las probabilidades de alcanzar los 90 años, mientras que la práctica de ejercicio intenso regular las aumentó considerablemente.

Además, los nonagenarios también presentaron una mejor función física, un mejor bienestar mental y una mejor autopercepción de su salud.



En opinión de los autores, un varón de 70 años que no fuma, tiene controladas sus cifras tensionales y su peso, no presenta diabetes y practica ejercicio entre 2 y 4 veces a la semana tiene 54% de probabilidades de alcanzar la edad de 90 años.

Por el contrario, algunos hábitos de vida no saludables reducen las probabilidades. Por ejemplo, los sedentarios tienen 44% de alcanzar los 90 años, los hipertensos un 36%, los obesos un 26%, los fumadores un 22%, los que presentan tres de estos factores un 14% y los que presentan cinco factores sólo un 4%.
El segundo estudio, firmado por médicos de la Boston University School of Medicine, incluyó a 523 mujeres y 216 varones de 97 años o más. Respondieron a cuestionarios sobre su historia de salud y capacidad funcional mediante correo o teléfono. Fueron distribuidos en grupos en función de su sexo y la edad a la que desarrollaron ciertas enfermedades asociadas al envejecimiento –EPOC, demencia, diabetes, cardiopatía, hipertensión, osteoporosis, Parkinson e ictus.

El 32% había desarrollado alguna de esas enfermedades cuando ya tenía 85 años o más. El 68% las había desarrollado antes de esa edad, por lo que tales enfermedades no aparecieron al final de la vida de estas personas excepcionalmente longevas, destacan los autores. Es más, escriben que las personas centenarias que habían desarrollado cardiopatía o hipertensión antes de cumplir los 85 años y seguían sobreviviendo demostraron similares niveles de independencia que aquellos que habían comenzado a desarrollar estas enfermedades más allá de los 85 años.

A juicio de los investigadores, estos resultados pueden arrojar más luz sobre las diferentes maneras en que la gente sobrevive hasta una edad extraordinariamente avanzada. "Determinar los mecanismos que facilitan retrasar o escapar a la discapacidad y a la muerte a esa edad merece investigarse a fondo", concluyen.

Por lo tanto, los hábitos sanos nos pueden permitir alcanzar una gran longevidad.


jueves, 27 de marzo de 2014

EL “RUNNING” ESTÁ EN AUGE, ¿QUÉ HACER PARA QUE NO DEJE DE SER SALUDABLE?

Algunas claves para tomarse el 'running' en serio y que no deje de ser un hábito saludable son:
  •           Escoger las zapatillas adecuadas.
  •           Someterse a un chequeo médico.
  •           Llevar una dieta sana.

 Todo el mundo puede calzarse unas zapatillas deportivas y salir a la calle a correr un rato. Es gratis, no requiere ningún vestuario especial, se puede hacer en cualquier momento y no hace falta cuadrar agenda con los amigos. Hay muchas personas que lo prueban y lo acaban dejando. En otras, en cambio, llega un momento que se produce un clic interno y el hasta el momento corredor informal se convierte en 'runner', según la terminología actual. Esto significa que el compromiso y el entrenamiento aumenta, al mismo tiempo que sube en gran medida el presupuesto. Eso sí, es conveniente huir de las modas para concentrar el gasto en aquello que realmente importa, es decir, la salud.

Zapatillas adecuadas

A la hora de comprar unas zapatillas, por ejemplo, no es buena idea dejarse guiar únicamente por el gusto. No se trata de comprar el modelo más bonito ni el que mejor combine con el resto del 'look', sino el que más conviene según el uso que se le va a dar, las características morfológicas del usuario y el tipo de pisada. Para analizar este último aspecto, la firma Asics ha creado un sistema de análisis personalizado del pie, que permite establecer en apenas 30 minutos toda una serie de parámetros básicos para identificar qué zapatilla es la más adecuada para cada corredor, que puede ser pronador, si el impacto de la pisada se concentra en la parte interior de la planta del pie; supinador, si lo hace en la exterior; o neutro, si está equilibrado.



“Hacemos una primera prueba estática mediante láser para conseguir una imagen 3D del pie y luego una prueba dinámica en la cinta de correr, que se graba con una cámara de alto rendimiento para analizar la pisada en movimiento. Al cruzar los datos, además de las respuestas a una serie de preguntas sobre el tipo de entrenamiento y los objetivos de cada persona, obtenemos toda una serie de conclusiones para recomendar una zapatilla determinada”, resume Álex Lamarca, especialista en el Asics Foot ID, para el suplemento Exclusive de EL PERIÓDICO.



Deporte seguro.

El análisis de la pisada es algo básico y económico, pensado para cualquier tipo de corredor. Al aumentar un poco el ritmo y aspirar a objetivos algo más ambiciosos, aparecen otras pruebas recomendables y que cada vez son más solicitadas, como los reconocimientos médicos deportivos. El grupo Geseme ha puesto en marcha un servicio exclusivo de medicina preventiva, los Executive Medical Check Up, que pueden incluir un exhaustivo chequeo deportivo.

Este tipo de reconocimiento incluye dos aspectos fundamentales, uno más centrado en determinar el estado de salud para hacer frente al esfuerzo, y el otro, en mejorar el rendimiento deportivo. En todo caso, se trata de asegurarse que uno practica deporte de forma segura, siendo consciente de los propios límites. “Mucha gente comienza a correr sin ni siquiera preocuparse de enfermedades de base cardiacas que no se manifiestan en la vida cotidiana pero sí cuando se pide al corazón un mayor esfuerzo. Anomalías que pueden ser detectadas con un estudio cardiaco y, a partir de aquí, tomar las medidas adecuadas”, explica la doctora Catalina Vadell, directora médica de Geseme.

En los chequeos deportivos se efectúan analíticas, mediciones antropométricas para determinar la composición corporal, una espirometría para verificar la capacidad funcional de los pulmones y una exploración del aparato locomotor. Pero las pruebas más importantes son aquellas destinadas a comprobar la salud del corazón, mediante un electrocardiograma en reposo, en algunos casos un ecocardiograma y una prueba de esfuerzo. Tal y como comenta la doctora Vadell, esta última es clave para “valorar la potencia aeróbica máxima y analizar cómo se adapta el corazón a diferentes esfuerzos y velocidades”.

Dieta mediterránea

Respecto a la alimentación, existen todo tipo de teorías, aunque todo depende del tipo de entrenamiento. En cualquier caso, a veces hay que apoyarse en el sentido común y no buscar tres pies al gato. El nutricionista Àlex Pérez, especialista en el área de alimentación deportiva del centro de salud Nutrim de Barcelona, recomienda algo tan básico como la dieta mediterránea. “Su patrón es perfectamente aplicable para un deportista amateur y puede prevenir lesiones. Fruta y verdura, farináceos, poca carne y pescado, huevos, lácteos semi o desnatados, aceite de oliva y frutos secos, sería lo esencial”, detalla.

13/03/2014 – El periódico


martes, 25 de marzo de 2014

¿ES BUENO HACER DEPORTE SÓLO LOS FINES DE SEMANA?

El ritmo de vida habitual ha llevado a muchas personas a reducir el tiempo que dedican a realizar ejercicio. "Mejor deportista de fin de semana que nada. Está demostrado que la actividad física ayuda a prevenir incluso la muerte súbita. Son muchos más los fallecimientos por causa cardiovascular que se previenen gracias al ejercicio, que aquellas que se causan por su culpa. Para que eso sea así, tenemos que elegir una actividad física ajustada a nuestras posibilidades, a las que tenemos realmente y no a las que nos gustaría tener. Vale la pena hacerse un reconocimiento médico previo para saber en qué punto estamos. Hay que escuchar al cuerpo, no ser excesivamente ambiciosos y mantener la ilusión", afirma la médico deportivo Cristina Pérez Encinas.


"Me considero un deportista sedentario". Esa fue la frase que un cliente antes de que empezáramos a trabajar me dijo en nuestra primera entrevista. "Sólo hago deporte el fin de semana, no tengo tiempo. Me gustaría hacer más, por eso estoy aquí", me admitió.

Son muchas las personas que debido a motivos de agenda se ven obligados a desplazar la práctica deportiva únicamente a sábados y domingos. "Es efectivo y puede ayudar a mejorar la condición física si se hace bien. Si no se practica de la forma adecuada, podría ser contraproducente. En medicina del deporte siempre insistimos: es muy importante la regularidad en la actividad física, es decir que haya pocos días en los que estemos inactivos y que la actividad la repartamos de una manera equitativa, que no haya grandes diferencias entre el día que somos físicamente activos y los otros días. Esa diferencia puede ser un factor de riesgo añadido", admite la médico deportivo Cristina Pérez Encinas.


Lo ideal sería mantener una regularidad en la actividad física. Buscar el equilibrio, de tal manera que no pasemos muchos días sin hacer nada. Pero...



¿Qué riesgos podría tener practicar ejercicio sólo los fines de semana?

"El más importante de todos es sufrir un ataque al corazón, un infarto, una arritmia severa... Son los que más nos preocupan en el ámbito de la medicina. Ese riesgo depende del esfuerzo al que se someta al corazón. Si somos personas poco entrenadas y exigimos a nuestro  corazón más de lo que puede dar, puede fallar. Podemos sufrir incluso una muerte súbita. Hay que ajustar la intensidad y el volumen de trabajo a lo que podemos asimilar", señala nuestra experta.

Según la Sociedad Española de Traumatología del Deporte (SETRADE), practicar deporte únicamente los fines de semana o esporádicamente incrementa el riesgo de sufrir algún tipo de lesión. "Suelen ser por sobrecarga, obedecen simplemente a que le exigimos a esas estructuras mucho más de lo que están habituadas a hacer, por lo tanto no asimilan el esfuerzo que nosotros les exigimos y responden lesionándose. A veces son lesiones que dan dolor de forma inmediata, pero lo más frecuente es que sea un dolor que poquito a poco va aumentando", explica Pérez Encinas.

Si nos pasamos, no sólo puede sufrir nuestro corazón, también nuestros huesos, músculos y articulaciones. Si revisamos nuestra agenda y, de verdad, no tenemos tiempo para hacer actividad física entre semana, lo más recomendable es: "optar por una actividad física de baja- moderada intensidad, en la que se utilicen el mayor número de grupo musculares posibles, con un calentamiento inicial y enfriamiento final prolongados, y que durante su práctica nos permita hablar sin fatigarnos. Es importante que durante su práctica no tengamos ningún síntoma de alarma, no sentir dolor, fatiga o mareos. Cualquiera de estos síntomas obliga a disminuir la intensidad o incluso a parar", subraya la médico deportivo.



26-02-2014 - Cadena ser

viernes, 21 de marzo de 2014

RUNNERS: ESTRÉS OXIDATIVO Y DEPORTE DE RESISTENCIA.

El estrés oxidativo es un tema muy estudiado en la última década. En el ejercicio de resistencia cobra protagonismo debido a que el alto consumo de oxígeno, produce sustancias llamadas radicales libres, moléculas muy reactivas con capacidad de dañar células y tejidos.

La oxidación ocurre cuando una sustancia sufre una modificación en su estructura al contacto con el oxígeno. Así se forman sustancias llamadas radicales libres o especies reactivas de oxígeno.



Nuestro organismo dispone de sistemas biológicos antioxidantes capaces de neutralizar o inactivar estos radicales libres. Sin embargo, el estrés oxidativo es un estado celular alterado en el que la producción de radicales libres supera a los mecanismos de defensa antioxidante, es decir, que la cantidad de radicales libres producida es mayor que la que los antioxidantes pueden neutralizar, produciéndose un daño celular.





Cuando por diversos motivos los radicales libres proliferan en exceso superando la capacidad del organismo para neutralizarlos, por su alta reactividad se combinan con moléculas de hidratos de carbono, lípidos, proteínas, ácidos nucléicos (ADN) de membranas celulares. Estos a su vez se oxidan y se convierten en radicales libres atacando otras sustancias, generando una reacción en cadena que se conoce como “estrés oxidativo”.

Los radicales libres al atacar nuestro material genético (ADN) propician la generación de células cancerosas, enfermedades del sistema nervioso, envejecimiento prematuro y otras enfermedades.

  •          Cuando entrenamos, generamos estrés:

Cuando hacemos actividad física al aumentar la demanda energética, aumenta el consumo de oxígeno, parte de este oxígeno interviene en la producción de energía y otra parte forma los radicales libres o especies reactivas de oxígeno (ROS).

A intensidad moderada el organismo logra neutralizar a través de sistemas antioxidantes la producción de radicales libres. Cuando el ejercicio es de alta intensidad (competencia) la actividad antioxidante puede no ser suficiente y generarse estrés oxidativo.



Es decir, que el estrés oxidativo vendrá determinado más por la intensidad del esfuerzo que por la duración, por tanto ejercicios aeróbicos de entre 30 y 45 minutos no provocan un excesivo estrés oxidativo, de manera que los sujetos que practiquen actividad física puedan conseguir los beneficios derivados de la práctica deportiva, sin afectar en exceso el daño celular provocado por el estrés oxidativo.

  •         La defensa: los antioxidantes:

El organismo posee sistemas antioxidantes para prevenir la producción, detener o retardar la oxidación y reparar los daños que ocasionan los radicales libres.

Muchas sustancias antioxidantes las obtenemos a través de la alimentación y suplementos e incluyen vitaminas, minerales y fitonutrientes. De ahí la importancia que los deportistas adecuen la ingesta de sustancias antioxidantes.

Asimismo, las conclusiones a las que se llegan en un artículo publicado en la revista andaluza de medicina del deporte titulado "exercise - induced oxidative stress" o en español "estrés oxidativo inducido por el ejercicio".

El ejercicio físico induce, en grado variable, un estrés metabólico y mecánico que puede provocar un desequilibrio de la homeostasis oxidantes/antioxidantes en favor de los compuestos oxidantes. No uno, sino varios mecanismos fisiológicos, participan en la producción de las ROS (especies reactivas del oxígeno) durante el ejercicio; pero además, existen otros factores extrínsecos al ejercicio (factores de riesgo oxidativo) que pueden favorecer la ocurrencia de estrés oxidativo, como la dieta, la situación postprandial, la temperatura, el grado de hidratación, el nivel de entrenamiento del individuo, etc. 

Aunque el estrés oxidativo es potencialmente relevante entre los mecanismos vinculados a la fatiga muscular, la recuperación frente al ejercicio, e incluso quizás también para un mejor rendimiento deportivo, existe un creciente número de publicaciones que lo vinculan con la ocurrencia de fenómenos adaptativos del sistema inmunológico y de la defensa antioxidante del deportista, lo que conduce en última instancia a una mayor citoprotección y resistencia biológica del organismo.

jueves, 20 de marzo de 2014

PREMIADO UN ESTUDIO QUE REVELA EL BENEFICIO INMUNOLÓGICO DEL EJERCICIO DE FUERZA

El jurado de los Premios Nacionales de Investigación en Medicina del Deporte, que concede la Universidad de Oviedo, ha distinguido este año un estudio que constata el mayor beneficio inmunológico del ejercicio de fuerza frente al de resistencia.

El trabajo, titulado "Potenciación de las respuesta inmunológica a la vacunación en atletas sometidos a entrenamientos de fuerza versus entrenamiento de resistencia", ha sido coordinado por Rebeca Alonso Arias, doctora del Servicio de Inmonología del Hospital Central de Asturias (HUCA).

Los investigadores estudiaron durante tres meses la respuesta inmunológica a la vacuna de la gripe en un grupo de remeros que siempre entrenan juntos y que durante este tiempo desarrollaron un entrenamiento supletorio y diferenciado de fuerza o de resistencia, ha explicado a Efe Alonso Arias.

El jurado, presidido por la vicerrectora de Investigación y Campus de Excelencia, Paz Suárez Renduelez, ha destacado lo "novedoso" de este trabajo, que estudia la influencia que tiene el ejercicio físico sobre el sistema inmunitario, realizando diversos parámetros analíticos, fundamentalmente sobre todos los tipos de leucocitos.




El estudio, que ha obtenido el primer premio dotado con 6.000 euros, recomienda la realización de entrenamientos de fuerza en el periodo inmediatamente posterior a la vacunación de deportistas para favorecer la respuesta inmunológica, evitar infecciones y mejorar el rendimiento deportivo.



Un estudio sobre la eficiencia mecánica en el ejercicio de esprint en seres humanos realizado por profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, bajo la coordinación de José Antonio López, ha sido distinguido con el segundo premio y 3.000 euros en metálico.

En tercer lugar ha sido premiado, con una dotación de 1.500 euros, un estudio sobre el entrenamiento en altitud en nadadores de elite, que ha sido coordinador por Herránz Rodríguez.


La vanguardia – 17 marzo 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

¿REALIZAR ESTIRAMIENTOS REDUCE LAS AGUJETAS?

El dolor muscular de aparición tardía (DMAT) o dolor muscular postesfuerzo de aparición tardía (DOMPAT), en inglés DOMS (delayed onset muscular soreness), comúnmente conocido como agujetas, normalmente tienen lugar al día siguiente de un ejercicio físico muy extenuante o no habitual, con un pico de intensidad de dolor en torno a las 48 horas de haber realizado el ejercicio y posteriormente va disminuyendo de forma gradual.

Hay que dejar claro que las agujetas son micro-roturas que se producen en las fibras musculares de nuestros músculos (y no el ácido láctico acumulado convertido en cristales que pinchan como agujas) al realizar ese ejercicio intenso al que no estamos acostumbrados (más aún si se trata de un ejercicio excéntrico, es decir, cuando el músculo se alarga a la vez que realiza el esfuerzo, por ejemplo el trabajo que realiza el cuádriceps cuando estamos bajando una cuesta), es decir, de manera simple imaginaros que las agujetas son como unas cuerdas (fibras musculares) que se han forzado más de la cuenta y se rompen parcialmente.

Asimismo, el dolor producido suele ser mayor en la zona que une el músculo con el tendón y no tanto en la parte central del músculo.

Una vez que tenemos claro que son, decir que han existido muchas teorías para explicar el mecanismo por el que se producen las agujetas (incluyendo los famosos cristales de ácido láctico ya comentados,...) y con esa variedad de teorías también han existido múltiples remedios (un azucarillo, aspirina,...) así como los estiramientos musculares.



El azucarillo tómatelo simplemente si quieres tener la boca más dulce, y no para las agujetas, ya está bien de aplicar siempre cosas sin fundamento científico.





Nicholas Henschke y Christine Lin han comentado en el British Journal of Sports Medicine la revisión realizada por Herbert y col., sobre los diferentes estudios publicados respecto a la realización de estiramientos musculares antes y después del ejercicio físico y la disminución del dolor muscular tardío, cuyo artículo se titula "Stretching before or after exercise does not reduce delayed-onset muscle soreness".

En esta revisión han tenido en cuenta una revisión previa realizada por los propios autores (en el año 2007) a la que han incorporado un estudio realizado posteriormente con 2377 participantes con la misma temática.

Tras la revisión realizada los autores concluyen que la realización de estiramientos antes o después del ejercicio no da lugar a una disminución significativa del dolor muscular postejercicio en adultos sanos.

Es decir, que realizar estiramientos tanto antes como después del ejercicio no evita la aparición de esas indeseadas agujetas.

¿Qué podemos hacer una vez que tenemos agujetas?

1º. Olvídate del azucarillo.
2º. Se recomienda realizar el mismo ejercicio que realizaste pero durante menos tiempo y de forma suave.
3º. Si las agujetas que tienes son enormes, posiblemente sea recomendable tomar algún antiinflamatorio.